
Luciano Roque Bermúdez, alias “Totino”, tiene 62 años y milita por un país más justo desde los 19. Es descendiente de guaraníes y nació en Colonia Elisa, Chaco: “en el monte y nunca hubiese querido salir de allí pero la necesidad obliga”, detalla.
Hoy es presidente de
Luciano Bermúdez pertenece al movimiento Tupac Amaru y es uno de los dirigentes por su provincia junto con Luis Banegas, presidente de la hilandería recuperada de Villa Ángela, y tesorero de la federación.
- ¿Cómo está integrada la federación y qué objetivos persigue?
- En principio, por compañeros de muchas procedencias. Hay hermanos aborígenes mocovíes, wichis, tobas. También criollos. Todos integramos estas cooperativas. Muchas son empresas que han quebrado y quedaron a la deriva, entonces les propusimos la cooperativización. En el caso de Villa Ángela por ejemplo la hilandería se movilizó y logró la ley expropiatoria. Luego pensamos una estrategia para revitalizar el aparato productivo en manos de pequeños y medianos productores tanto urbanos como campesinos. Hay varios “frentes” en los que estamos trabajando: uno es el textil donde se desarrollan emprendimientos y se produce hilo, telas, costura... Con ayuda del INAES y capacitación del INTI.
- ¿Cuáles son los demás “frentes”?
- El agropecuario donde están los frigoríficos recuperados; el de la construcción donde tenemos comprometido con áreas de Desarrollo de Nación y el Instituto de Vivienda la construcción de 300: 76 para los hermanos aborígenes y más de 200 urbanas, todas cooperativizadas. En el caso agrario, pensamos la vivienda pero además la unidad económica. Porque cuando se le da una vivienda a un pobre, si no tiene trabajo, lo que hacemos es endeudarlo. Le damos una cáscara linda y pintadita pero adentro sigue habiendo pobres y marginados que se endeudan. Y la pobreza no es una designación de Dios, es una decisión política de una minoría que nos marginó, nos empobreció y nos sacó nuestras riquezas naturales.
- ¿Cómo se puede garantizar el trabajo?
- En
Además estamos fortaleciendo los pequeños productores ganaderos, la idea es empezar a crear un nuevo mercado de consumo, productivo, que confronte con el monopolio que atropella con el incremento del costo de la vida. Vamos a hacer una experiencia piloto con búfalos y además aves de corral, porcino, chivo, oveja, ganado menor, para diversificar la alimentación de nuestra gente.
- ¿Cree que todo este trabajo tendrá continuidad más allá del gobierno?
- Todas las proyecciones del campo nacional y popular siempre trascienden a los gobiernos. Pero ojalá que a este gobierno lo tengamos mucho tiempo porque han cambiado muchas cosas. Y además los proyectos de cada gobierno que entraba hasta 2003 cambiaban permanentemente. Eso no nos ha permitido seguir con modelos que eran realmente sustentables y que cuando uno dice “yo quiero criar gallinas” y se especializa en eso y es gallinero, queda trunco porque después te dicen que no se puede criar más. Ojalá otros hubiesen hecho esto de empezar con un modelo y avanzar con ese modelo paulatinamente.
- ¿Qué está en juego a futuro para usted?
- Hay dos imperios mundiales, el de la verdad y el de la mentira. O seguimos viviendo en el imperio de la mentira o conquistamos el imperio de la verdad. Esto es lo que está en juego. Los compañeros trabajan y quieren vivir dignamente. Cada pedacito de tierra nos corresponde a todos, cada gota de agua nos corresponde a todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario